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Administrar un edificio
empieza por algo básico:
el Libro de Reclamaciones.

Cumple con Indecopi, reduce riesgos y mejora la relación con tus vecinos desde el primer día.

Administrar un edificio sin Libro de Reclamaciones es incumplir la ley

2 UIT. Un edificio. Un error silencioso.

Durante años, la administración de edificios funcionó con una lógica simple: resolver sobre la marcha. Un mensaje, una llamada, una conversación rápida en el lobby. Parecía suficiente. Funcionaba… hasta que dejó de funcionar.
Hoy, el estándar cambió.

 

El Indecopi ha sido claro. El edificio no es solo un espacio residencial. Es el lugar donde se presta un servicio. Y donde hay servicio, hay relación de consumo. Y donde hay relación de consumo, hay una obligación: contar con un Libro de Reclamaciones.

Sin excepciones.

La Resolución 0134-2024/SPC-INDECOPI no deja margen de interpretación. Si administras un inmueble, necesitas un Libro de Reclamaciones dentro del propio edificio. No tenerlo ya no es un descuido. Es una infracción.

Y no es teórico.

Empresas ya han sido sancionadas con multas de hasta 2 UIT únicamente por no implementar este libro. Sin reclamos complejos. Sin conflictos graves. Solo por no tener el canal.

Ese es el nuevo punto de partida.

Pero aquí está lo importante: el problema nunca fue el libro. El problema es cómo gestionas lo que pasa después. Porque cuando no hay un sistema, lo que realmente falta es control. Control de lo que entra. Control de lo que se responde. Control de los tiempos.Sin eso, la operación se vuelve reactiva. Y lo reactivo siempre llega tarde.

En ese contexto, la decisión parece técnica: libro físico o libro virtual. Pero no lo es. Es una decisión estratégica.

Libro físico o Libro virtual

AspectoLibro FísicoLibro Virtual
AccesoPresencial, depende de disponibilidadInmediato, desde cualquier dispositivo
ExperienciaFricción, exposiciónFluida, privada
OperaciónManualAutomatizada
Plazos legalesSeguimiento manualAlertas automáticas
InformaciónDispersaCentralizada
RiesgoAltoControlado

El libro físico cumple. Pero introduce fricción en cada punto del proceso. Depende de personas, de momentos, de que todo salga bien. Y en operaciones reales, eso casi nunca pasa.

El libro virtual hace algo distinto. Elimina variables. Simplifica. Ordena.

Un código QR.
Un enlace.
Un registro en segundos
Sin intermediarios.
Sin fricción.
Sin errores evitables.

Pero el verdadero cambio no está en cómo se registra el reclamo, sino en lo que ocurre después. Cuando el proceso es digital, todo se vuelve visible. Cada reclamo queda registrado, cada plazo es medible, cada respuesta tiene contexto. La información deja de perderse y empieza a construir algo mucho más valioso: claridad.

Y con claridad, aparece el control. Control para responder a tiempo. Control para detectar patrones. Control para mejorar antes de que el problema escale. Eso no es solo cumplimiento. Es gestión real.

Y en un entorno donde el residente ya no compara administradoras, sino experiencias, eso marca la diferencia.

Porque hoy no basta con resolver. Hay que hacerlo bien. Rápido. Sin fricción.

 

Ahí es donde entra Conecta-Reclamos.

Conecta-Reclamos no solo digitaliza el Libro de Reclamaciones. Está diseñado específicamente para cumplir con la normativa vigente de Indecopi, alineándose con las exigencias legales sobre registro, acceso, trazabilidad y plazos de respuesta. No es una adaptación. Es cumplimiento desde el diseño.

Implementación inmediata, control total y vecinos mejor atendidos desde el primer día. Cumple con Indecopi sin fricción y gestiona cada reclamo con claridad y orden.

 

Conecta-Reclamos no solo es un Libro de Reclamaciones. Está diseñado específicamente para cumplir con la normativa vigente de Indecopi, alineándose con las exigencias legales sobre registro, acceso, trazabilidad y plazos de respuesta. No es una adaptación. Es cumplimiento desde el diseño.

 

Activa tu Libro de Reclamaciones

En minutos, puedes tener un Libro de Reclamaciones virtual activo, accesible desde cualquier lugar, con control automático de plazos y una estructura que evita errores que terminan en sanciones.

Sin procesos complejos. Sin capacitación interminable. Sin riesgos innecesarios.